• La historia musical absolverá a King Flyp
  • Si pudiera resumir mi experiencia musical de los últimos diez años en una frase, sería probablemente “dime cómo cantas, y te diré de dónde eres“. Sin embargo, en un país como El Salvador, la identidad musical parece ser un tema tan confuso como su cultura misma, lo cual lo hace uno de los lugares más peculiares del mundo: un lugar con un acento lingüístico de miscibilidad máxima, con ritmos tomados prestados de prácticamente cualquier lugar, y con raíces socio-culturales que aparecieron de la nada durante los últimos 300 años para convertirnos en lo que ahora somos. En este paraíso cosmopolita donde cualquiera es capaz a simple vista de distinguir lo que no es, su gente logró distinguirlo una vez más, en la expresión artística de un niño de dieciocho años, conocido como King Flyp. Gracioso es, el cómo miles y miles de personas parecen haber hecho notar rápidamente, y en voz unánime, su voto del “no ser” hacia el tremendo “éxito” de Abandonado. Mientras todo sucedía, muchos se preguntaron: ¿Qué es lo que King Flyp no era? Nadie parecía saberlo, pero todos parecieron estar de acuerdo en ello.

    Puesto en otros términos, evitar notar el significado real de los insultos contenidos en la mayor parte de los más de 16 000 comentarios hasta la fecha en vídeo de Abandonado, es el equivalente de si la Asamblea Legislativa hubiera recibido 16 000 cartas de desaprobación por la lectura obligatoria de la Biblia en las escuelas (lo cual dudo que haya sucedido). La explosión viral del vídeo responde, claro está, a la comicidad de su contenido y sus letras, entre las que figuran:

    “La vitamina, la aspirina, la pinicilina [sic] (…)”.
    “Te busco en la casa, en la oficina, también en la casa de la vecina (…)”

    El día en el que me mandaron el link del vídeo y lo escuché, mi primera reacción fue la de “¡al fin, alguien con talento!“, pero frente a la respuesta incrédula de todos mis amigos que me mandaban el link con el objetivo de reírse conmigo —de él—, nunca tuve la oportunidad de explicar mis razones por las que creo que King Flyp es justamente lo que la música de nuestro medio musical necesitaba. Claro, a la fecha en la que escribo esto, parecería que su ciclo como fenómeno ha terminado, y no porque deje de ser famoso, sino porque ha sido absorbido por los medios de comunicación, y está siendo transformado en un producto más digerible para el público. Un producto cada vez menos “salvadoreño”, lejos de lo que inicialmente despertó el interés de las personas. Como sea, la pregunta nunca fue respondida: ¿por qué King Flyp causa tanta gracia?

    La primera vez que tuve una grabadora en mis manos, no escuché mi voz dos veces: la odié
    Mi experiencia me apunta a creer que bajo el gran fenómeno mediático, se encuentra subyacente un fenómeno cultural. Como primera impresión, el vocabulario, gestos y articulación de King Flyp describen fuertemente a una persona de extractos sociales pobres. Sin embargo, parecería que en el momento en el que su producción musical comenzaba a darse a conocer de forma local, ni siquiera las personas cercanas a él se relacionaban con su música, a pesar de ser a) de un estilo musical de gusto popular, b) con contenido relacionado a vivencias del medio y c) cantado por una persona del medio. Suficientemente irónica es la casualidad de que estas mismas razones son las que le hicieron famoso, gracias a que decenas o cientos de miles de usuarios del internet fueron capaces de reconocer instantáneamente estas cualidades.

    La inversión de papeles en la identificación cultural dentro de dos sectores sociales diferentes, hacen de este un caso muy peculiar en el cual un músico gana reconocimiento por su música. Tomen los casos de tres famosos artistas sudaméricanos que se lanzaron a la fama en condiciones aparentemente similares: Wendy Sulca, Delfín y la Tigresa de Oriente. Aunque el modo en el que llegan a ser reconocidos por medio del uso de las redes sociales y bajo el cinismo de su público es similar, estos artistas se diferencian por ya haber gozado de cierto apoyo local a su música. Porque siendo honestos, ¿quién en su sano juicio pediría a una televisora que le haga un vídeo musical, si no va a tener a nadie quien le guste? Pues King Flyp, por supuesto.

    Hay que admitirlo: King Flyp no fue el primero
    Una de las principales críticas que el joven ha recibido se relacionan con el uso de pistas musicales de otros músicos del mismo género; gracioso me parece el hecho de que ese comentario sea hecho para un estilo musical que nació de la cultural del remix, como diría Lawrence Lessig. Esto me lleva a mi segundo ejemplo: el riddim. La música en Jamaica nació en una medio que se basaba en dos puntos fundamentales: la copia descarada de estilos musicales extranjeros, y la apropiación cultural del resultado, fuera cual fuera este. Así, el primer producto cultural después de su independencia en 1962 fue el ska, un estilo musical basado en el boogie-woogie y el mento, un estilo tradicional de la isla, todo esto dos años después, en 1964.*

    Desde esa época hasta la década de los años 70, hizo uso de pistas para el desarrollo de variaciones basadas en la improvisación vocal, dando lugar al toasting, estilo precursor de literalmente cientos de géneros musicales, entre los cuales figuran el hip-hop y la electrónica. Hasta la fecha, el toasting es un estilo tan arraigado en la cultura del dancehall y raggamuffin, al punto de que existen discos enteros con un solo riddim utilizado por varios artistas para crear su ritmo. Es gracioso pensar, sin embargo, cómo un niño de San Francisco Gotera parece entender mejor que muchos otros “músicos” la escuela para la creatividad.

    Yo nunca tuve beibi, y nunca me dejaron abandonado
    Algo más que la cultura jamaiquina parecía entender, es que el nuevo modelo de “música tradicional” no necesariamente sigue en un cien por ciento la tendencia instrumental o incluso melódica de un lugar. Mientras que existen tradiciones que permite tener músicos como Nusrat Fateh Ali Khan manteniendo una tradición musical durante años, puede haber pequeños que bastardicen la música de su cultura misma, como Badmarsh & Shri o Asian Dub Foundation, que aunque se limitan a tomar poco de su herencia musical, se dedican a hablar sobre su realidad cultural: Naya zindagi, naya jeevan, para muchos inmigrantes cuya descendencia mantuvo indicios de su pasado cultural. En nuestro caso, la música se desliga de no solamente la herencia musical, sino del entorno cultural, convirtiéndolo en un producto relativamente vacío en términos de identificación con el medio. Si bien existen indicios de ese mismo fenómeno en países como Holanda, donde un buen porcentaje de la música producida es en habla inglesa, esto es porque busca identificarse comercialmente con los consumidores anglosajones, como un bien cultural de exportación. Cuando uno escucha letras en la radio con la que es posible identificarse, existe un gancho. Hagamos una prueba:

    - “Nunca has comido chorizos de Cojute, nunca has puteado al cobrador del bus (…)”
    - “Y ahora el chato se dirige con su pacito vacilón, hacia la puerta del cielo, farmacéutico y veloz (…) “

    El rock en español de la década de los años 90 en El Salvador se desarrolló en un entorno musical de la región en la que existió un revival de la música con contenido cultural propio. Por ejemplo, México tuvo a La Ingrata, mientras que nosotros tuvimos a Juan el sobado. A pesar del gran éxito de esta música “para la gente”, la música se alejó de este concepto, para tener ahora en nuestro país principalmente bandas de indie/post rock y de covers en inglés para el nuevo adulto contemporáneo que creció en la década de los 90. quizá King Flyp apareció en la década equivocada, después de todo, pues su música que habla de “beibis“, de “poner tienditas” y de “andar con las chicas de hoy” ya no tiene lugar dentro de una sociedad que afirma nunca haber utilizado la palabra “beibi“, comprado en una tienda, o haber “andado” con nadie.

    “My lyrics, they gotta be deep? Nope, they gotta  be real”
    King Flyp no es el primer artista con mala voz en subirse a un escenario en el país: es el más reciente de muchos. Tampoco es el primer artista odiado en la historia. De hecho, comenté un par de veces en los grupos de Facebook sobre cómo King Flyp me recuerda a la historia de Yellowman, un negro albino que conquistó el corazón de los jamaicanos. Hay que mencionar que así como los salvadoreños silenciosamente discriminan los rasgos físicos indígenas de la cual desciende King Flyp, los jamaicanos discriminan a las personas albinas. Sin embargo, a pesar de esto, Yellowman se convirtió en un ícono del dancehall gracias a su perseverancia, llegando a ser el primer artista de Jamaica en firmar un contrato con una disquera en los EE. UU. No es porque fuera el mejor toaster de su momento, sino porque aprovechó las oportunidades que vinieron a su puerta. Será que hay que admitir que no es necesariamente el más talentoso el que va a triunfar, sino el que da a su público lo que quiere escuchar.

    Conclusión, porque esto ya se me hizo largo
    Ahora, una recapitulación de ideas: primero, que los salvadoreños se escuchan a sí mismos cuando escuchan a King Flyp, y aunque parecería no gustarle a muchos de entrada, su actitud frente a las críticas y habilidad para crear ritmos interesantes con sus rimas se han ganado poco a poco a sus detractores;

    además, que el reggaetón está basado en un género musical que se apoya del remix de pistas musicales para la composición de nuevas canciones. Los artistas lo saben, y por eso ninguno de los artistas dueños de las pistas puede tener la solvencia moral para criticar a King Flyp por su buen uso de las pistas para la creación de canciones con contenido original. Si fuera así, que alguien me explique por qué hay cantantes hoy en día que se basan en riddims para sus composiciones, no solamente en el ámbito el dancehall, sino también para el reggaetón. Si quieren una prueba de lo que digo, acá está: Pista 1 (Sean Paul y Ce’cile), Pista 2 (Ivy Queen). Es gracias a la remezcla de sonidos e ideas que la cultura progresa, pero así como en Jamaica, India o Pakistán, la identidad musical es la que le da un verdadero valor cultural, más que las características melódicas o rítmicas;

    lo cual me lleva a mi último punto: creo fielmente que King Flyp no va a ser lo mismo si se desarrolla dejando a un lado el concepto que lo hizo famoso. Si bien su música tiene el potencial para mejorar y pulirse, el verdadero valor agregado es que cante sobre su realidad. Así como Eminem, Yellowman o Lady Sovereign han sido criticados fuertemente en algún punto por sus creaciones y el contenido de sus letras, la realidad de la que hablan es real, y no un concepto que imita a nadie más. Porque honestamente, nadie necesita ver a King Flyp con carros rápidos y mujeres buenas. Él tiene un mensaje sobre la vida dura en El Salvador, y no tiene por qué avergonzarse de ella. Tiene que darla a conocer.


    *Aunque la primera grabación de ska data de 1956 (Theo Beckforrd, Easy Snappin’), 1964 vio el nacimiento del género como un estandarte de la recién formada cultura jamaiquina gracias a Millie Small y su atención a nivel internacional.

  • La iluminación de Trane
  • “I don’t know how to put it. Hyperbole, but I had the thought that if I could live inside that song I’d find salvation. Like I said, hyperbole, but it speaks towards what I really mean.”

    Mucho se dice sobre A Love Supreme, el más famoso de los discos de John Coltrane. Así fue como me decidí a escucharlo; y vaya que me encontré con una gran sorpresa al revisar el disco y solo encontrar cuatro canciones. “¿Cuatro, y qué rayos es esto?”, me repetía mientras escuchaba la entrada de Acknowledgment, la primera canción. Parecería que el inicio de la canción es la única parte que tiene una melodía que suena “familiar” a mi gusto. Después de esto, parecería que Coltrane cierra los ojos y se pierde en sí mismo. Después de un poco de lectura, me doy cuenta que no estoy nada equivocado al respecto.

    Link

    Tengo que advertirles que no se debe tanto a la complejidad o la calidad de “hito” de esta composición, sino a la historia detrás de ella. John Coltrane, sin duda alguna, es considerado por los críticos como uno de los mejores músicos que han caminado sobre este planeta. Aparte de ese talento extraordinario y la precisión en la ejecución de su saxofón de que practicó durante años y años con mucho esmero y dedicación para lograr tal habilidad y majestuosidad en sus interpretaciones, mucho tuvo que ver el hecho de que vivió en una época dorada que revolucionó la concepción misma de la música.

    En resumidas cuentas, este fue un artista que inspiró a muchos durante las últimas cinco décadas, que se lució junto a muchos otros grandes músicos con habilidades fuera de este mundo. El mejor modo de describir la sensación que ellos viven al tocar su música la encontré en este video de Miles y Trane (en serio, no es necesario verlo, pero si disfrutan del jazz, háganse un favor y disfrútenlo), donde una de las escenas más cautivantes es la del tipo fumando un cigarro en el minuto 1:05. Es bastante fácil suponer que tras ese bokeh animado se puede enmarcar un estilo de vida muy representativo de cualquier músico de la era moderna. Escuché a mi mamá comentar al respecto sobre eso en alguna ocasión, de cómo los artistas tarde o temprano requieren de alguna carga emocional que dé cabida a su inspiración. Quizá no sea tan así, quién sabe, pero sí es seguro que la creación artística lleva consigo mucho de lo que lleva el artista dentro de sí. ¿Es por tanto, el arte, un producto de la inspiración puramente humana? Para muchos, A Love Supreme es prueba de lo contrario.

    La historia de cómo Trane compuso este disco es fácil de contar, está en muchos lugares: John Coltrane era altamente drogadicto. En un momento de crisis de su vida, buscó la dirección de Dios como un modo de superar su adicción y estado emocional. Lo que sucedió después de esto es algo que nadie más que él sabe, ya que se encerró en una habitación de su casa durante varios días y noches. Su esposa, quien se tomó la tarea de llevarle comida durante todo este tiempo, mencionó que el día en el que Coltrane bajó, le dio la impresión de ser una persona cambiada: “cual Moisés bajando del monte con las tablas de de la Ley”. El resultado de la experiencia que Coltrane vivió parece estar descrita en A Love Supreme. Un disco diferente a los demás, especialmente para un músico que llegaba al estudio con ideas dispersas, dispuesto a improvisar sin rumbo. Este disco, en cambio, llevaba una idea clara, un propósito: la plática de Coltrane con Dios. Grabado en unas cuantas horas, estos cuatro movimientos son interpretados gracias a los títulos de las canciones y la historia detrás de su composición.

    Como introducción, Coltrane reconoce (Acknowledgement); esta pieza me llama la atención en el modo en el que se refiere a Dios musicalmente, repitiendo “A love supreme” con su saxofón, una plática musical que es descaradamente al punto que las palabras del final se vuelven innecesarias, un modo de humillarse no por medio de empequeñecerse, sino reconociendo la grandeza de Dios.

    La segunda parte es la decisión, el pacto (Resolution), con un solo que descarga tanta emoción como Coltrane debió haber dejado ir en sus momentos de angustia y soledad; una oración sin duda bastante difícil, en la cual inicia con una idea dura pero clara en mente, la cual poco a poco se desarrolla en un sonido cada vez más reconfortante a medida que la pieza avanza.

    Como tercera parte de su oración, se encuentra la perseverencia en sus palabras (Pursuance), porque dentro del camino a la libertad, es muchas veces inevitable caer y fracasar una y otra vez. Un camino con alturas y llanuras, y que a medida avanza cae en la conclusión de la necesidad de la constancia en la búsqueda por la iluminación.

    Por último, Trane agradece a Dios por haber recibido, aquello que muchos llaman “iluminación”. Sea lo que Coltrane recibió, parece ser más que el conocimiento o el poder, una reafirmación de la idea que comenzó la historia: ¿a quién más puedo acudir, sino a ti? Coltrane recita, con su saxofón, el siguiente salmo:

    I will do all I can to be worthy of Thee O Lord.
    It all has to do with it.
    Thank you God.
    Peace.
    There is none other.
    God is. It is so beautiful.
    Thank you God. God is all.
    Help us to resolve our fears and weaknesses.
    Thank you God.
    In You all things are possible.
    We know. God made us so.
    Keep your eye on God.
    God is. He always was. He always will be.
    No matter what…it is God.
    He is gracious and merciful.
    It is most important that I know Thee.
    Words, sounds, speech, men, memory, thoughts,
    fears and emotions — time all related…
    all made from one…all made in one.
    Blessed be His name.
    Thought waves — heat waves-all vibrations –
    all paths lead to God. Thank you God.
    His way…it is so lovely…it is gracious.
    It is merciful — thank you God.
    One though can produce millions of vibrations
    and they all go back to God…everything does.
    Thank you God.
    Have no fear…believe…thank you God.
    The universe has many wonders. God is all.
    His way…it is so wonderful.
    Thoughts–deeds–vibrations, etc.
    They all go back to God and He cleanses all.
    He is gracious and merciful…thank you God.
    Glory to God…God is so alive.
    God is.
    God loves.
    May I be acceptable in Thy sight.
    We are all one in His grace.
    The fact that we do exist is acknowledgement
    of Thee O Lord.
    Thank you God.
    God will wash away all our tears…
    He always has…
    He always will.
    Seek Him everyday. In all ways seek God everyday.
    Let us sing all songs to God.
    To whoma all praise is due…praise God.
    No road is an easy one, but they all
    go back to God.
    With all we share God.
    It is all with God.
    It is all with Thee.
    Obey the Lord.
    Blessed is He.
    We are from one thing…the will of God…
    thank you God.
    I have seen Godd–I have seen ungodly–
    none can be greater–none can compare to God.
    Thank you God.
    He will remake us…He always has and He
    always will.
    It is true–blessed be His name–thank you God.
    God breathes through us so completely…
    so gently we hardly feel it…yet,
    it is our everything.
    Thank you God.
    ELATION–ELEGANCE–EXALTATION–
    All from God.
    Thank you God. Amen.

    El mensaje poderoso de este disco, no fue apreciado en vivo por más que un par de ocasiones. Sin embargo, el mensaje alcanzó a muchas personas. Desde Jason Mraz hasta Bono, y millones de personas que han hecho de este, uno de los discos de jazz más exitosos de la historia. Es así cómo el mensaje de su vida ha llegado a muchas personas. Ahora, ¿será que todos obtienen el mismo mensaje? La respuesta es no. Como cualquier mensaje, el receptor lo interpreta a su manera. Es así que mientras algunos no pueden dejar de pensar en la grandeza de la creación, otros piensan en Coltrane como un buen soundtrack para el LSD. Como sea, hay algo de lo que sí me siento seguro cuando escucho a Coltrane: hay mucha gente buscando “algo”, después de todo.

    “Coltrane’s commitment is in his sound, and as Charlie Parker says, “If you don’t live it, it ain’t gonna come out.” John Coltrane represented getting to the Promised Land without the needle. He took the keys from hell with his sound, telling us that we don’t have to do drugs in order to be connected anywhere from the microcosm to the top of the galaxy. He made a different kind of commitment with music.

    Bob Marley did this with the groove and the lyrics and so was able to produce a type of intoxication. But Coltrane went another kind of way. His sound is the sound I most like; it has no shadows. Sometimes it’s hard to hear. I say to myself, “O God, I only have two ears and a heart!” It’s like 240 voltage while the rest of us are running on 120. (…)

    When you hear this second kind of Coltrane music, the only way you can describe it is the way you would describe Machu Picchu in the Andes mountains. It’s a whole other level of high consciousness that causes the slicksters and the hipsters and anyone else to say, “Hey, this is not coming from an intellectual trip or some dude trying to show off.”

    When he starts a solo with his saxophone,
    it actually sounds like his heart is made out of light,
    and it is coming out of the horn; the horn is rumbling,
    and all of the keys are shooting off light.
    Coltrane has come the closest to connecting the alpha to the omega through sound.” –Carlos Santana

  • Cultural Development and Musical Globalization
  • When it comes to taking the musical experience into a whole new level of understanding, you must take one thing into account: music is culture. That is because as in any other form of art, music is the result of many factors: the view of the world by the artist, musical knowledge of the medium, and the resources available to conceive and record. For that reason, the study of social and cultural interactions is a useful tool for a detailed study of the evolution of musical styles, as well as the other way around.
    With this in my mind, I have always felt interest in music as one of the most descriptive aspects of culture, and that is for a very valid and simple reason: everyone listens to music, and unlike other art form, music is not only enjoyed by most people, but also very commonly created by many artists everywhere. Therefore, the culture, as well as the music within, are both destined to evolve throughout time.

    Characteristics of the musical evolution cycle
    To understand how music is distinguished by the listeners, it is necessary to understand that genres and musical styles are the product of many factors that interact in a cultural transmission system, distributed among scenes. The most important steps in the development of musical styles and tastes, in my opinion, are the following:

    1. Cultural exchange: whether by means of actual migration of people from different regions, or the effect of mass media; the transference of the musical heritage among cultures is the seed of change itself. For example: how did reggae became so famous in the UK? Well, it all happened when inmigrants came from Jamaica in the 70′s. And how did the Beatles get to be so famous in the US? It was all about radio and TV.

    2. Time and social transformation: society is dynamic, hence the music is in constant change, and the ‘cultural seed’ will be able to develop new and different means of expression. Therefore, the same musical influence might develop different final products, depending on the characteristics of the society that experiences it. That’s what happened to rock music: it’s everywhere in the world, and different societies feel and develop it in their own unique way. The result: cultural background defines different styles, attitudes and yes, fashion tips as well.

    3. Breakthrough: sometimes, a creative and innovative artist will change the course of musical history, by the means of musical creations, or actions that might have a cultural impact. Most of the time, the real innovators aren’t really appreciated as they deserve.

    4. Feedback: the regional influence of musical genres, and the time to be assimilated by new bands, allows the development of new styles, and the same occurs whenever the roles of musical influence reverse to allow people to create something new thanks to a different kind of new experience, along with music and their available resources (instruments, recording technology, distribution means, etc.). A good example is jazz music, as it’s constantly changing, and artists interact in many different ways, improving their techniques, or just adding a different taste to their repertoire. As long as this interaction comes into place, the course of music evolution will flow indefinitely.

    The evolution of evolution
    Traditionally, music was transmitted by two means: live performing, and written notation. Thanks to technology and the development of ways of transmission of information, new ways to create and share material have favoured the distribution and the cultural exchange through music. It is important to notice that throughout time, such distribution means have greatly evolved; transforming music into a dominant art style, as being highly representative of the people participating from its experience.
    With time, better ways of recording and distribution have arisen, thanks to technology improvements; and more important, the means for sharing information (music, in this case) have allowed the musical evolution cycle to accelerate at a very fast rate, changing the importance of certain characteristics. For instance, geographic location and ethnic origin don’t seem to possess the same importance they did thirty years ago; and people from around the world seem to enjoy different styles of music, disregarding their cultural background. All of this comes to one fact: people know more about music, than ever in history. That means, in some way, that there are new and exciting possibilities to create new and innovative material.

    Future of musical globalization
    Checking the last.fm charts, brings one thing into my mind: standardization. It is obvious that disregarding location or age, everyone in the site seems to be a fan of Radiohead and Coldplay. It doesn’t surprise the fact that there are so many emo kids anywhere on the planet, how it is that In Rainbows is known by everyone, and why everyone seems to think that indie is cool. As information has multiplied and been shared with the rest of the world, it would seem that tastes and musical tendencies are unifying, but at the same time, there are so many alternatives to recur to. Indie fans ask about the new Kayne West, and Post Rock fans go to Daft Punk gigs.
    Of course, the question is: What will happen in the future? As people diversify musically, there seems to be a global tendency to define good and bad music. Whether thanks to word of mouth, MTV or the internet, there might be a point where only one cultural element (artist, band, trend or ideology) will define the course of music globally. In spite of it all, as long as music and its lyrics continue being the voice of personal experience in their environment, interaction and development of cultures will continue to determine a difference in music created among different people, and even if regional differences are wiped out from our understanding, interpersonal influence and cultural evolution itself will continue being possible, starting with filesharing, as a way of breaking cultural barriers.

  • La innovación ortográfica
  • Amo la ortografía. En serio la amo. No es porque piense que sea necesario escribir para trinufar el mundo, ni porque piense que sea algún tipo de habilidad esotérica que me distinga de las demás personas. Es porque creo en la identidad cultural de la lengua. No hace más de cinco años solía entrar a salas de chat de IRC o foros en los que me maravillaba con las cedillas y virgulillas del francés y portugués y no pasó mucho tiempo para llegar a preguntarme por qué los hispanohablantes tienden a privar su propio idioma de utilizar las grafías correctamente, siendo un idioma tan lindo.

    Pueda que yo no sea lingüista, pero personalmente creo que el español ha sido bellamente desarrollado con características que le dotan de una gran versatilidad. Por ejemplo, una correspondencia inequívoca entre grafías y sonidos, que convierte a letras y sílabas en “paquetes de red” intercambiables y automáticamente reconocibles por cualquier receptor (un esquema e2e en su máximo esplendor). Además, la composición de sílabas y palabras logra, cual piezas de Lego, cumplir una función de modularidad que permite crear palabras nuevas por medio de la adición o sustracción de palabras. Los portmanteaus son comunes, y el lenguaje se adapta a las necesidades de sus usuarios. ¿Mejor?, imposible.

    Por supuesto, los lenguajes crecen. Se desarrollan y se adecúan a las necesidades de sus usuarios, justamente  como el internet. Claro está que existe la Real Academia Española, un organismo cuya función principal podría definirse como la estandarización del lenguaje para sus usuarios. La estandarización implica la creación de normas. ¿Es eso bueno? En parte. Por ejemplo, pensemos en las reglas que la RAE dicta. Por un lado se encuentran las buenas prácticas de escritura y uso de grafías que le dan razón de ser a los sonidos y elementos básicos del lenguaje. Eso puede ser explicado como un control en la codificación del idioma. Solamente definir las bases o reglas de juego son difíciles, o sino pregúntenles a los desarrolladores de estándares como el HTML5 o los lenguajes de programación de computadoras. Definitivamente no es el tipo de cosas que se le deja a alguien que no sepa al respecto.

    La pregunta del millón viene al preguntarse: ¿Cómo se establece la innovación? Otro modo de formular la pregunta es: ¿qué información motiva o incentiva la introducción o reformas en las reglas de escritura? ¿El rango de fonemas? ¿Los significados y las ambigüedades? Por supuesto. ¿Las prácticas de uso? ¡Por Dios, no! Qué clase de burrada resulta ser pensar que el uso del lenguaje define su forma. Gracioso resulta pensar que probablemente en un inicio los idiomas se desarrollaron y las reglas para su escritura no fueron ideadas por ningún erudito en el tema, sino por los usuarios que le dan valor y significado. En inglés todavía ocurre, o sino pregúntenle a Woolf cuál es su razón de ser hacia el punto y coma en sus escritos.

    Por supuesto que el control de las reglas de uso son válidas y útiles en muchos contextos. Por ejemplo, los niños en primaria aprenden sobre el uso de estos bloques básicos y reglas de construcción que serán utilizados durante toda su vida para construír obras maestras. No habrá necesidad de que otro hispanohablante en otro lado del mundo busque el manual de dicción para pronunciar un nombre que no conoce, o para traer a la vida, nombres y palabras nuevas sin preocupación de que otros no puedan entenderlas o pronunciarlas correctamente. Este es el tipo de control que permite la innovación. Está basado en la premisa de que la lengua puede crecer en muchas direcciones, y puede ser desarrollado por medio de estos bloques básicos. Los que crean las reglas de la lengua lo hacen con la idea de que se adopte a la mayor cantidad de palabras posibles, lo cual permite que las personas le den el uso que crean conveniente.

    Ahora, veamos otro tipo de control, del cual muchos “gurús” de la ortografía parecen no entender mucho. Me refiero al control de la capa de contenido del lenguaje, de la cual no solo están en juego la base y la estructura del español, sino que también efectúa una influencia en el mensaje mismo; i.e. la lista de palabras y acepciones del español. Para explicarlo de forma concisa, me pregunto:

    ¿Cómo hago para que una palabra sea admitida? Imaginémonos que cual Charlie Sheen, me invento una palabra y muchos borregos fanáticos siguen mi llamado. La palabra se vuelve un hit enorme y se comienza a publicar en periódicos (porque seamos honestos: ellos son los primeros en tirar la piedra). Después la palabra es acuñada por columnistas, revistas informales y autores jóvenes. Búsquedas en Google encuentran miles de referencias a usos de mi palabra, y llega a oídos de la RAE, quienes deciden que la palabra es una incorrección, debido a:

    a. Ser una moda pasajera o tener raíces en una marca o nombre efímeros. Aunque Roflcopter y Hovercat no vienen probablemente para quedarse en el mundo, existen casos como ‘calcomanía’ que trascienden muchas veces el tiempo e incluso la lógica de sus etimologías. La gente acuña expresiones que se mantienen a pesar de lo “poco formal” de su etimología. No es cuestión de contarlos simplemente como neologismos y hacerlos a un lado. No estoy esperando que la palabra ‘jazz‘ sea sustituída por ‘yas‘ para pensar en ella como una palabra de nuestro idioma, y esperaría que no me hagan decirle cabezón a alguien en lugar de hacerle ver que es un testarudo.

    Me apasiona pensar en las raíces de nuestro idioma en el griego y latín: los anti—, los archi—, —logías, penta— y otro sinfín de expresiones cuya disección nos permiten aprender sobre historia; ojalá sigan hablando de las influencias del árabe durante las edades medias con el azúcar y el álgebra; más importante, que los tweets y cracks futbolísticos sean prueba de nuestros tiempos, en lugar de ser borrados de la faz de la lengua por no leerse lindo.

    b. ser palabras no tienen suficientes usuarios o referencias. Esta es sumamente tramposa, porque verán, la innovación trabaja de manera… innovativa. Por ejemplo, se viene la duda: ¿cuántos son los usuarios y referencias mínimas para que una expresión o acepción sea admitida? Nunca había caído en cuenta de la importancia que implica este punto como valor cultural, y habemos muchos que criticamos la lengua ajena sin saber lo venenoso que resulta para el idioma.

    Les hago un ejemplo: el patois jamaicano es hablado por 3.1 millones de personas, o bueno, un 0.21% de los angloparlantes. Hablamos de un grupo social cuya lengua por muchos años fue considerada una aberracción de la lengua inglesa, y ahora se ha desarrollado al punto de considerarse un lenguaje. Wah gwaan, man dicen mientras se comen patties en Montego Bay, ¿y saben qué? La comunicación existe, ambos interlocutores se entienden: la lengua vive. Jamaican ganja ee di best, yeah man. El crole haitiano es otro caso muy particular. En Port-au-Prince no hay que preocuparse de que la gente se burle de mí si les digo N’ap boule, mèsi. No es un mal francés, es simplemente el modo en el que una lengua se traslada a otra. Puede que la literatura en creole no comprenda lenguaje técnico-científico, y que apenas tenga entradas en la Wikipedia. ¿Importa eso? No lo creo.

    Un idioma, desde mi punto de vista, es una cuestión de unidad cultural. Un grupo de 20 científicos que trabajan en teoría de supercuerdas o el calentamiento global, así como los cientos de analistas de negocios, los ingenieros y los biólogos se encuentran con inventos, o con la necesidad de nombrar un descubrimiento. Si es importante para los demás, los demás comienzan a utilizar la palabra. No necesito que me cambien la pronunciación de la ecuación de Euler (ˈɔʏlɐ) para poderla usar en el español; tampoco espero que los remolinos uzumaki o los tsunami que aparecieron en Japón tengan un nuevo nombre.

    De nuevo: no hablamos de los que se equivocán al hablar o escribir, nos referimos a aquellos que deciden modificar el lenguaje para usarlo como más les gusta, o incluso quienes encontraron un punto de inflexión que varía su lengua en una rama diferente a la nuestra. No es que la gente dice dendioy o vapue porque sean ignorantes; lo hacen porque es su hablar, y parte de su cultura. No es que la gente cometa un error de ortografía al decir hicistes o dijistes, es cuestión de un forking en la lengua. Podría ser el nacimiento o los remanentes de un dialecto local. Por eso mismo es que Salarrué escribió sus cuentos sin usar comillas o itálicas cada cinco palabras, porque no eran una recopilación de neologismos o localismos, al igual que el alemán Alexander Jung canta patois de forma perfecta. Personalmente no creo que los haya escrito como un observador externo; él fue hablante de una lengua que definía una unidad básica cultural, ya fuera de 10, 100 o 1000 personas.

    Mi pensamiento no va con la idea de eliminar el control de la lengua, y convertirlo en un lenguaje anárquico como el inglés; sin embargo, hay que reconocer algo: el idioma inglés contiene fácilmente el doble de palabras que nuestro idioma (tomando en cuenta que la mayoría de palabras del español en los diccionarios son voces arcaicas o en desuso). La lengua crece, se desarrolla; la gente le da el significado que quiere a las palabras, porque para eso existen. Los eruditos y estudiosos proponen y prescriben, pero es la gente la que finalmente decide.

    Actualmente, el gran universo de palabras en el mundo están divididas entre las que son admitidas (y según algunos, “existen” o “son correctas), y aquellas que no existen, de entre las cuales un gran porcentaje son palabras derivadas, contracciones y jerga técnica. Peor aun, muchas de esas son palabras derivadas del habla de nuestros antepasados, nuestro acento y entonación son remanentes de culturas que están por desaparecer para siempre. Cada vez que nos quejamos del uso equivocado de algunas reglas, estamos muchas veces matando la innovación cultural que les dio la vida a raíz de un meme que muy probablemente ignoremos. Igualmente, cuando las reglas son desarrolladas sin preocupación por las necesidades y los usos de los usuarios de una lengua, o cuando se priorizan las reglas ya existentes por sobre esas necesidades, entonces matamos la creatividad del hablante mismo. Cuando el contenido se dirige en una sola dirección, entonces las acepciones y el contenido se mantienen fijas, o crecen muy lentamente. No hay espacio para la innovación, debido a que el control está en pocas manos. La cultura no avanza y el idioma se vuelve una carga.

    En conclusión, es un llamado a los imbéciles que han estudiado la lengua, pero que no la entienden. Aquellos que se la pasan criticando las grafías y expresiones ajenas, basados en una idea arcaica de la lengua. La lengua vive… vive para joderles la vida.